
El seguro de auto puede ser confuso, especialmente cuando no sabes exactamente qué estás pagando. La realidad es que tu póliza está formada por diferentes coberturas, y cada una te protege en situaciones específicas.
Esta es la cobertura obligatoria en la mayoría de los estados. Paga por:
Pero no cubre tu auto ni tus lesiones.
Esta cobertura paga los daños a tu auto después de un accidente, ya sea contra otro vehículo o un objeto. No importa quién tuvo la culpa, pero tú pagas un deducible primero.
Cubre eventos fuera de accidentes, como:
Es protección para lo inesperado.
Si alguien te choca y no tiene seguro o no es suficiente, esta cobertura te protege.
Dependiendo de tu estado, puedes tener cobertura médica o PIP. Esta ayuda a pagar gastos médicos para ti y tus pasajeros.
Normalmente no cubre:
No existe una “cobertura total” que cubra todo. Lo mejor es entender tu póliza y ajustarla a tus necesidades.